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Ediciones Galatea
Cubierta de El sombrero de tres picos, de Pedro Antonio de Alarcón, en Ediciones Galatea

BH-054

El sombrero de tres picos

Pedro Antonio de Alarcón (1833–1891)

Un corregidor, una molinera muy lista y un enredo de los que hacen reír.

Notas
52
Estudio preliminar
5.688 palabras
Páginas
132
Época
Realismo y Naturalismo
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Un fragmento tal como aparece en el libro. Las notas resuelven el vocabulario, la historia y las fuentes; pulsa un número para leer la nota entera.

El sombrero de tres picos

Historia verdadera de un sucedido que anda en romances, escrita ahora tal y como pasó por D. Pedro Antonio de Alarcón

Al señor D. José Salvador de Salvador dedicó esta obra P. A. de Alarcón.

Prefacio del autor

Pocos españoles, aun contando a los menos sabidos y leídos, desconocerán la historieta vulgar que sirve de fundamento a la presente obrilla.

Un zafio pastor de cabras, que nunca había salido de la escondida cortijada en que nació, fue el primero a quien nosotros se la oímos referir. Era el tal uno de aquellos rústicos sin ningunas letras, pero naturalmente ladinos y bufones, que tanto papel hacen en nuestra literatura nacional con el dictado de pícarospícaros Tradición literaria del ingenio y la treta picaresca, encarnada tanto en las maquinaciones de Garduña como en la brillante estratagema vengativa del molinero.. Siempre que en la cortijada había fiesta, con motivo de boda o bautizo, o de solemne visita de los amos, tocábale a él poner los juegos de chasco y pantomima, hacer las payasadas y recitar los Romances y Relaciones; y precisamente en una ocasión de éstas (hace ya casi toda una vida…, es decir, hace ya más de treinta y cinco años), tuvo a bien deslumbrar y embelesar cierta noche nuestra inocencia (relativa) con el cuento en verso de El corregidor y la molinera, o sea, de El molinero y la corregidora, que hoy ofrecemos nosotros al público bajo el nombre más trascendental y filosófico (pues así lo requiere la gravedad de estos tiempos) de El sombrero de tres picos.

Recordamos, por señas, que cuando el pastor nos dio tan buen rato, las muchachas casaderas allí reunidas se pusieron muy coloradas, de donde sus madres dedujeron que la historia era algo verde, por lo cual pusieron ellas al pastor de oro y azul; pero el pobre Repela (así se llamaba el pastor) no se mordió la lengua, y contestó diciendo: que no había por qué escandalizarse de aquel modo, pues nada resultaba de su Relación que no supiesen hasta las monjas y hasta las niñas de cuatro años…

—Y si no, vamos a ver —preguntó el cabrero—: ¿qué se saca en claro de la historia de El corregidor y la molinera? ¡Que los casados duermen juntos, y que ningún marido le acomoda que otro hombre duerma con su mujer! ¡Me parece que la noticia!…

—¡Pues es verdad! —respondieron las madres, oyendo las carcajadas de sus hijas.

—La prueba de que el tío Repela tiene razón —observó en esto el padre del novio—, es que todos los chicos y grandes aquí presentes se han enterado ya de que esta noche, así que se acabe el baile, Juanete y Manolilla estrenarán esa hermosa cama de matrimonio que la tía Gabriela acaba de enseñar a nuestras hijas para que admiren los bordados de los almohadones…

—¡Hay más! —dijo el abuelo de la novia—: hasta en el libro de la Doctrina y en los mismos Sermones se habla a los niños de todas estas cosas tan naturales, al ponerlos al corriente de la larga esterilidad de Nuestra Señora Santa Ana, de la virtud del casto José, de la estratagema de Judit, y de otros muchos milagros que no recuerdo ahora. Por consiguiente, señores…

—¡Nada, nada, tío Repela! —exclamaron valerosamente las muchachas—. ¡Diga usted otra vez su Relación; que es muy divertida!

—¡Y hasta muy decente! —continuó el abuelo—. Pues en ella no se aconseja a nadie que sea malo; ni se le enseña a serlo; ni queda sin castigo el que lo es…

—¡Vaya!, ¡repítala usted! —dijeron al fin consistorialmente las madres de familia.

El tío Repela volvió entonces a recitar el romance; y, considerado ya su texto por todos a la luz de aquella crítica tan ingenua, hallaron que no había pero que ponerle; lo cual equivale a decir que le concedieron las licencias necesarias.

Andando los años, hemos oído muchas y muy diversas versiones de aquella misma aventura de El molinero y la corregidora, siempre de labios de graciosos de aldea y de cortijo, por el orden del ya difunto Repela, y además la hemos leído en letras de molde en diferentes romances de ciegoromances de ciego Pliegos sueltos de cordel transmitidos y recitados por ciegos copleros en ferias y plazas, vehículo primordial de la difusión popular del romance del molinero antes de su fijación literaria por Durán y Alarcón. y hasta en el famoso Romancero del inolvidable D. Agustín Durán.

  1. 1 I pícaros Tradición literaria del ingenio y la treta picaresca, encarnada tanto en las maquinaciones de Garduña como en la…
  2. 2 T romances de ciego Pliegos sueltos de cordel transmitidos y recitados por ciegos copleros en ferias y plazas, vehículo primordial de…

Qué trae esta edición

Cotejo filológico de la princeps (Revista Europea / Medina y Navarro, 1874) con la edición definitiva corregida y enriquecida con prólogo por el autor en 1884 (Colección de Escritores Castellanos).

  • Estudio preliminar de 5.688 palabras en cinco partes: transmisión del texto, autor y época, temas, forma y lengua.
  • 52 notas a pie de página: 19 de vocabulario, 18 de historia y costumbres, 2 sobre el texto y 13 sobre fuentes y ecos literarios.
  • Nota biográfica, criterios de edición y bibliografía actualizada en formato APA.
  • Cuaderno didáctico gratuito para clase y para preparar la PAU.

El cuaderno didáctico

Cuatro páginas con lo esencial de El sombrero de tres picos, preguntas de examen con pautas de respuesta y un comentario resuelto, para ESO, Bachillerato y la PAU. Gratis, en la web o en PDF para imprimir.

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